Rosa Blanca y Óscar Rodríguez, administradores solidarios de Espina & Delfín, recogieron el XIII Premio a la Excelencia Empresarial que otorga el Club Financiero de Santiago, un reconocimiento que llena de orgullo a todo el equipo. El acto reunió a representantes institucionales de primer nivel, entre ellos la alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín, y la conselleira de Economía e Industria, María Jesús Lorenzana, además del presidente del CFS, Roberto Pereira.
Un premio al legado y al futuro
Durante la entrega, Roberto Pereira quiso subrayar la calidad del tejido empresarial gallego y puso a Espina & Delfín como ejemplo de ello, destacando a Rosa Blanca y Óscar como continuadores del proyecto iniciado por su padre, capaces de impulsar una expansión basada en la innovación y el buen gobierno corporativo. También recordó la relevancia que tiene hoy, más que nunca, el sector de la gestión del ciclo integral del agua, describiéndolo como una actividad esencial para el planeta y para las personas.
Las personas, protagonistas del discurso
En su intervención, Rosa Blanca puso el foco en lo que, año tras año, repetimos que es la verdadera fortaleza de esta casa: el equipo. Insistió en que el éxito de la empresa no se explica por las máquinas, los edificios o la estrategia, sino por las personas y por cómo se relacionan entre sí, y quiso dejar claro que, aunque fueran ellos dos quienes subieran a recoger la distinción, el premio pertenece a todo el coro que formamos como organización.
Óscar Rodríguez, por su parte, ofreció un discurso salpicado de anécdotas familiares que pusieron de manifiesto hasta qué punto su vida y la de la empresa han caminado siempre de la mano. Recordó cómo incluso los planes familiares más sencillos, como ir a comer a la playa, estaban marcados por esta forma de entender el trabajo: contó que, en los días de playa, la familia elegía primero un punto de la ruta donde hubiera algo que reparar o resolver, y solo después, con el asunto solucionado, continuaban todos juntos hacia el pinar para comer. Una imagen que arrancó sonrisas entre los asistentes y que refleja muy bien esa cultura de compromiso y disponibilidad que ha acompañado a la compañía desde sus orígenes, y que hoy seguimos llevando con nosotros en el día a día.
Casi medio siglo de trayectoria
Espina & Delfín nació en Santiago de Compostela en los años 70 con el propósito de desarrollar sistemas de gestión del ciclo integral del agua, desde la captación hasta su retorno a la naturaleza. Con sede en el Polígono del Tambre, hoy somos referentes del sector hidráulico gracias a un modelo de organización horizontal e integrado que nos permite cubrir todas las fases del negocio, desde el diseño de soluciones hasta la explotación y el mantenimiento de los servicios.
Entre nuestros hitos destacan más de 100 depuradoras ejecutadas, más de 30 plantas de tratamiento de agua potable construidas y servicios prestados a más de 50 ayuntamientos, además de proyectos internacionales en Portugal, Senegal, Colombia y Haití. Contamos con una plantilla media superior a los 400 empleados y una permanencia media de más de 15 años, un dato que confirma que las personas siguen siendo el verdadero pilar de este proyecto.
A esta trayectoria se suma nuestra apuesta constante por la innovación: en junio de 2025 inauguramos nuestro nuevo laboratorio de análisis de aguas en Santiago, acreditado por ENAC y con capacidad para más de 200 parámetros, y fuimos la única empresa gallega que obtuvo financiación en solitario en la primera convocatoria del PERTE de Digitalización del Agua.
Un jurado unánime
El jurado, formado por el Consejo de Administración del Club Financiero de Santiago, eligió a Espina & Delfín por unanimidad para este XIII Premio a la Excelencia Empresarial, que en ediciones anteriores ha reconocido a firmas como Jealsa, Grupo Pérez Rumbao, EGASA, UROVESA, Congalsa, Castrosua, ABANCA, El Correo Gallego, HM Hospitales, Sabadell Gallego, Limpiezas Salgado o Grupo Agrelo.





